domingo, 19 de septiembre de 2010

Sin ánimos de ser coherente.










Como duele tratar de enmendar tus errores y que las cosas que tenias planeadas no resulten de la forma que tanto anhelabas.

Duele saber que cuando crecemos somos dueños de nuestras vidas pero esclavos de la sociedad, y nuestros miedos se convierte en exterminadores de sueños.

So...

Que la vida me perdone por los errores que he cometido por tan solo intentar ser feliz. Me gusta pensar que ella me dará otra oportunidad para conseguir lo que estoy buscando.